EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (4) / Grándola, vila morena…

April 23, 2008

    ¿Qué nos molesta del Día de Villalar? Como reza el famoso romance de Los Comuneros, cuyo autor es paradójicamente leonés, Luis López Álvarez (ex asesor, por cierto, del ex presidente congoleño Laurent Kabila): “Desde entonces, ya Castilla / no se ha vuelto a levantar, / en manos de rey bastardo, / o de regente falaz, / siempre añorando una junta, / o esperando un capitán…”. Pues, como diría Rodera: “En León, igual”.
    Si los castellanos celebraron ayer la revuelta de los comuneros Bravo, Padilla y Maldonado hace casi cinco siglos, nosotros, con un corte de mangas estilo cazurro, festejamos hoy el supuesto levantamiento de un puñado de leoneses contra los franceses en 1808. Si la fiesta prospera, los leonesistas acabarán representando la dichosa revuelta por las calles de León, con actores disfrazados de galos, bayoneta en mano, y leoneses disfrazados de leoneses, armándola parda.
    Porque, en realidad… ¿qué celebramos? Un día de fiesta, que no trabajamos. Un día de solaz por decisión municipal y por imposición del partido leonesista. Un partido que reivindica el uso de un antiguo dialecto que no se habla por estos pagos, aunque perduren hermosas palabras, y que en cambio sí se habla en tierras lusas (en concreto, en Miranda do Douro).
    Es curioso. Portugal está aquí al lado, envidiamos sus tranvías, desde el Ayuntamiento leonés se promueven hermanamientos y vías rápidas con Oporto y Bragança, se traduce a los poetas leoneses al portugués, el presidente luso recibe la Medalla de Oro de León… Y digo yo:  ¿Por qué celebrar una tosca revuelta contra los franceses pudiendo cantar mañana el ‘Grándola Vila Morena’ con nuestros vecinos portugueses? Al fin y al cabo, haríamos puente igual.
    La verdad, dudo que los leoneses famélicos de 1808 se levantaran en armas contra los franceses. Y prefiero celebrar mañana el 25 de abril, y recordar la Revolución de los Claveles de 1974 escuchando el ‘Grándola…’ de José Afonso, que siempre me pone los pelos de punta. Y a las ocho de la tarde (o antes, que habrá que coger sitio) me iré al salón de actos del Ayuntamiento, a escuchar a dos grandísimos poetas, Antonio Gamoneda y Juan Gelman, recién llegados de Alcalá. Por cierto, que hace más de un año que el pleno de la Diputación aprobó conceder la Medalla de Oro de la Provincia a Gamoneda. ¿Se la entregarán de verdad algún día o resultará que aquel pleno fue tan solo un espejismo?

(Publicada el 24 de abril en EL MUNDO de LEÓN) 
Portugal. 25 de abril de 1974
 Portugal, 25 abril de 1974.
 
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade,
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade.

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena,
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena.

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade,
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade.

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena.

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade.

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira,
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade.

El chiste de RODERA sobre la fiesta del 24-A que se han sacado de la manga en León

 http://islacocotero.blogsome.com/images/rod1.jpg

 rodera.net

(Una pena que de momento Rodera no cuelgue en su web los chistes que publica en El Mundo) 

María Antonia Reinares (en China)

April 20, 2008

 María Antonia Reinares

La periodista María Antonia Reinares
(Informativos de la SER-León). 

Periodistas machistas: semillas del maltrato

Reproducimos el artículo, tan comentado estos días, de Daniel Anido:

Análisis

Las ministras, con Zapatero en el centro.

La baba en la pluma

  • "Las críticas a las ministras son semillas que hacen que germine el maltrato"
  • Por DANIEL ANIDO/ DIRECTOR de CADENA SER
    17-04-2008

    Cuando fluye la baba y el periodismo se acojona la tiniebla va cubriendo el espacio vacío; un territorio abandonado que ocupan pajilleros, reprimidos, grasientos, puteros, siniestros, cobardes y acomplejados, con nombres y apellidos.

    Son de ilustres burgos, ansones, losantos, pejotas, usias y alguna que otra schlichting, pero segregan ese líquido viscoso y corrompido por la comisura de sus párpados, acentuando el asco que desprende su mirada.

    Tenemos que mirar sus caras, seguir con atención el recorrido; ver cómo avanza ese residuo pútrido que desciende por los pliegues hasta la boca, cómo carcome gota a gota su lengua relamida; cómo la inunda y luego la desborda, para proseguir su camino hasta la mano pegajosa que sostiene la pluma y derramar allí toda su miseria.

    Cuando fluye toda esta baba compartida y el periodismo se acojona, estos mirones clandestinos, estos fetichistas de la mugre, se proclaman profetas con derecho de pernada, levantan púlpitos con barrocos tornavoces, apoyan sus falanges en el antepecho, despliegan su abyección más tenebrosa y corrompen el espacio compartido.

    Cuando el periodismo se acojona delante de estos usurpadores del oficio, la cloaca extiende su dominio, se adueña de la plaza pública y construye allí su pasatiempo favorito: el juego delictivo del insulto, donde prevalece y se premia la discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, como pueden ser la orientación sexual, la fe o falta de ella, la ideología, la gestación, la edad, el nombre o el apellido.

    Cuando el periodismo se acojona delante de estos mediocres, que confunden la baba con el intelecto, nuestra profesión pierde el futuro; los ciudadanos, su libertad, y la democracia, el sentido.

    El periodismo tiene que hacer frente a la contaminación que desprenden estos exhibicionistas de la baba en la pluma, a la perversión que esconden bajo el necesario paraguas de la libertad de expresión.

    Son previsibles. Se plantan delante de sus víctimas y abren con rapidez sus gabardinas, dejando ver su desnudez intelectual. Pero, son cobardes. Si les plantamos cara, mirando fijamente sus despojos orgánicos, señalando con el dedo su minusvalía y mostrando nuestro desprecio con una sonora carcajada, que al tiempo alerte al resto de la ciudadanía, salen corriendo a esconder sus complejos y sus colgajos… en el fango.

    (A ellas, que sufren estos días el maltrato de quienes quieren robarnos el oficio: disculpas.)

    EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (3) / Feria de vanidades

    April 16, 2008

     

        Una feria es una feria. De libros o de cerámica. De tecnología, alimentación o antigüedades. Es lugar de encuentro, intercambio de información, contactos y negocio entre profesionales del sector. Comercio puro y duro.
        La Feria del Libro Infantil y Juvenil ‘Leer León’ fue en su día un caramelo envuelto en llamativo papel de celofán. Con ella, León, tierra de escritores, podría convertirse en referente nacional e internacional en el campo de la literatura destinada a niños y jóvenes. Se cubriría así un vacío importante en un país como España, toda una potencia mundial de la industria del libro con un mercado potencial de más de 400 millones de hispanohablantes.
        Pero los actores de una feria son los feriantes, es decir, los profesionales del sector (en este caso editores, libreros, escritores, agentes literarios, ilustradores…) que acuden allí a comprar y vender (libros, derechos, traducciones…), a establecer y ampliar contactos, a negociar.
        El objetivo de una Feria como ‘Leer León’ no es mostrar un escaparate que sirva de marco para que se fotografíen los políticos de turno. Ni organizar un montón de lúdicas actividades extraescolares para niños y jóvenes (algo que está bien, sin ser lo primordial).
        Una feria como ‘Leer León’, subvencionada por las instituciones con el dinero de los contribuyentes, debería servir para fomentar la actividad económica del sector, para facilitar encuentros y transacciones comerciales. No puede estar controlada por las instituciones, sino gestionada por profesionales que sepan lo que se traen entre manos. Y si no hay negocio, todo quedará en humo.
        ¿Qué es ARCO? La feria de las galerías, un mercado centrado en viejas y nuevas formas del arte, dirigida, como es lógico, por una galerista. A ARCO acuden, por ejemplo, el director del MUSAC y su equipo, que se gastan miles de euros cada año en comprar obras con más o menos relumbrón para la colección del museo. Y por cierto, que el director del MUSAC, Rafael Doctor, tendrá amigos y enemigos, pero había conseguido reducir al mínimo la injerencia política en su gestión, lo que ha contribuido sin duda al éxito de su proyecto. Mientras, el intervencionismo de los políticos en la cultura está llevando a la decadencia de museos como el Patio Herreriano de Valladolid o festivales como la Seminci.
        Aquí, en León, aquel sueño de feria del libro puntera parece ya espejismo. Una preciosa cometa de la que se ha perdido el hilo.

    (Publicada el 17 de Abril de 2008 en la página 3 de EL MUNDO de LEÓN) 

    Logotipo de ‘Leer León’ 2006

    EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (2) / La deriva de Ícaro

    April 9, 2008

     

        Gente que vive en la calle. On the road. Gente que viene y va. Hippies urbanos, pies negros, equilibristas, excéntricos, nómadas. Algunos ejercen actividades creativas para ganar unos euros, y son artistas en distintos campos: artesanía, pintura, magia, teatro, música… Venden o intercambian mercancías. Se buscan la vida con trabajos ocasionales o recurren a la picaresca, como sucede en todos los sectores sociales. Otros fueron escaladores, charlatanes, abogados, crupiers, tragasables o jugadores de ajedrez como Bobby Fisher. Hay quien elige esa forma de vida: de transeunte, okupa, peregrino, autoestopista, ciudadano del mundo, espigador, rey del reciclaje. Los hay náufragos, derrotados, vagabundos, inmigrantes, yonkis, alcohólicos, deshauciados, pobres…
        No siempre se elige. Y no siempre resulta fácil aceptar el lugar en el que la vida te coloca, o encontrar las alas para salir del laberinto, como Ícaro, sin que la fascinación por volar alto te lleve a perderlas y caer al mar. La vida nos empuja a veces al borde del abismo. Un revés de fortuna, una estupidez, la adversidad… “Cualquier cosa le puede suceder a cualquier persona en cualquier momento” (Paul Bowles). “Sé que un día doblaré una esquina y no estaré preparado para lo que me encuentre” (graffiti de Basquiat).
        El pasado fin de semana un hombre tuvo en vilo a los viandantes y no dio tregua a los bomberos en dos días. Primero se subió a la Catedral y recorrió sus arbotantes y pináculos, trepando como un mono sobre la mirada perdida de las gárgolas. Horas más tarde trepó a una gigantesca grúa, de la que a su vez fue “rescatado”. Respiraban los bomberos cuando alguien alertó de nuevo: esta vez se había subido al edificio de correos, dispuesto a desplegar el vuelo cual mensajero de los dioses. Pero no se trataba del famoso spiderman francés, no, sino de alguien que buscaba sus alas.
        Hay muchos Ícaros asociales, espíritus libres que buscan la salida del laberinto. Como Bukowski, pionero del ‘realismo sucio’. Mañana viernes se pondrá a la venta en librerías ‘Resaca/Hank Over. Un homenaje a Bukowski’. Caballo de Troya, el sello imprescindible que dirige Constantino Bértolo, ha apostado por esta antología de 37 autores, 37 voces jóvenes que reclaman un lugar y quieren ser oídas, seleccionadas por el leonés Vicente Múñoz (‘Canciones de la gran deriva’) y Patxi Irurzun, con portada del dibujante Miguel Angel Martín. 37 náufragos… ¿a la deriva?
     
    (Publicada el 10 de Abril de 2008 en la página 3 de EL MUNDO de LEÓN) 

     http://islacocotero.blogsome.com/images/FotoEFEHombreCatedral.jpg

     El hombre que, el pasado fin de semana, se subió a la Catedral de León, más tarde a una grúa en la carretera de los Cubos y finalmente al edificio de Correos. La foto es de JAVIER CASARES (EFE).

    EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (1) / Graffitis

    April 5, 2008
     la columna
        La espuma de los días, Que se mueran los feos, Escupiré sobre vuestra tumba… Estaba a punto de titular esta columna cual novela de Boris Vian cuando me vino a la cabeza algo que escuché años atrás en el Páramo leonés (en un pueblo de Celama), de labios de un anciano del lugar: “Cuando el Páramo era páramo, aquí había espejismos, como en el desierto. Lo llamábamos el espejismo de la galbana, porque sucedía a esa hora de la siesta en que el calor aprieta. Si mirabas a lo lejos, veías el agua”.
        La idea del desdoblamiento de lo real en un paisaje imaginario por un simple fenómeno óptico es una buena metáfora de lo que a menudo acontece. Vivimos en una época en la que nadie araña la superficie para ver lo que hay detrás (si es que hay algo). ¿Somos lo que parecemos? ¿Sabemos de la historia algo más que lo que nos cuentan de ella?…
        El espejismo es lugar al que querríamos llegar, pero al final no es más que utopía, un “no lugar”.
        Como metáfora sirve para hablar de lo que se ve, aunque no está. Y de lo que está, pero no se ve. De lo visible y su deriva hacia la invisibilidad mediática. O viceversa. De lo que creemos que existe u ocurrió de tal manera, simplemente porque así nos lo han contado, y así lo afirmamos…
        Entramos en abril y León capital se ha llenado de banderas republicanas, de graffitis con el lema “3ª República Ya!”. Del Húmedo a El Crucero, en este espejismo es tan importante la firma (JCL) como el mensaje y dónde se coloca. En el lugar más difícil: en toda la ciudad. ¿Qué campaña publicitaria osaría invadir hasta tal punto los muros y paredes de la urbe?.
        El graffiti es autoafirmación, es decir: “Estoy aquí, aunque nadie me vea”. Es como la cresta del punk: ¿No queréis verme?… pues me váis a ver!”. Con él se demanda a nivel social la existencia, se reivindica la identidad.
        En León tenemos al famosísimo Dr. Hofmann, por ejemplo, del que nadie ha logrado ver su rostro en una foto y que reivindica los viajes y las drogas desde su propio nombre (el del descubridor del LSD), y a la vez consigue que le patrocine sus graffitis el MUSAC o el Museo Gabarrón (que llega a mostrar “fotos” de sus obras en lugar de los auténticos graffitis). Sin embargo, cuando el contenido rebelde es asumido por las instituciones, se depoja de valor. Y sin ese valor, el graffiti ya no es nada. Por eso la 3ª República es también utopía.
        Aquí mi graffiti (spray rojo): Besos para Javier Hernando. OLE was here!.
     
    (Publicado el 3 de Abril de 2008 en la página 3 de EL MUNDO de LEÓN) 
     Graffiti en una calle de León
     (Graffiti en una calle de León)

    EL MUNDO en una buhardilla…

     en la buhardilla de Julio del Campo

    Así era yo cuando empecé a trabajar como corresponsal de EL MUNDO en León, allá por los 90, con Óscar de Paz, Ramiro, Ana M. Díez y Murciego. La oficina: en la fría y espaciosa buhardilla de Julio del Campo. Había que enviar las fotos (y revelarlas cuando se podía, en blanco y negro, a toda prisa) por autobús, taxi o por correo ordinario, y en caso de mucha emergencia alguna vez hasta utilizamos el telefoto de Javi Casares.  El ordenador: un classic de mac, al que más tarde incorporamos un módem. Enviábamos las noticias a Valladolid por fax o dictándolas por teléfono a una secretaria de redacción, a cobro revertido y haciendo cola. La impresora margarita era lentísima. Cuando Oscar instaló internet y abrió un correo electrónico, para enviar así las fotos y las noticias, en el periódico ni sabían qué era eso del mail. Qué tiempos!