TRIBUNA: ‘Puro teatro’, por IGNACIO FERNÁNDEZ HERRERO (Ateneo Cultural ‘Jesús Pereda’ - CCOO)

February 26, 2009

 Miguel Alejo, César Antonio Molina, Antonio Gamoneda, Francisco Fernández y Evelia Fernández

PURO TEATRO 

      El curioso devenir de los centros culturales de referencia en la ciudad de León acaba de añadir un nuevo capítulo a su historia, el del Teatro Emperador, convertido recientemente, por obra y gracia del Ministerio de Cultura, en Centro Nacional de las Artes Escénica y de las Músicas Históricas. Bajo el respetable pretexto de salvar un edificio emblemático en todos los sentidos, los gestores estatales de la cultura han acudido al rescate no se sabe bien de quién o de qué con una iniciativa diseñada aparentemente ad hoc, pero que entraña en principio serias dudas en cuanto a su materialización y una escasa sintonía con el tejido cultural local, tal y como se ha recogido en algunos artículos de prensa. Parece oportuno, pues, alentar un debate público acerca de este proyecto y sus implicaciones, no con el ánimo de echarlo abajo gratuitamente, como es costumbre en el martirologio leonés, sino todo lo contrario, para no repetir errores y para que exista una adecuada polifonía, tan necesaria no sólo para las músicas históricas. Ése es, entre otros, el papel que en este caso quiere jugar el Ateneo Cultural “Jesús Pereda” de CCOO, que presentamos en la ciudad de León el pasado mes de noviembre.

      Para empezar, lo que es evidente es que esta ciudad no dispone ya de ningún teatro propiamente dicho ni quedan expectativas de tenerlo algún día si nos atenemos a la literalidad de la decisión que acaba de tomarse. Existen sí salas menores y admirables, como la del Albéitar, espacios multifuncionales que no nacieron para tal, como el Auditorio, o ruinas de un esplendor pasado, como el viejo Trianón, que duerme un sueño eterno en el limbo del olvido. A pesar de que el Ministro de Cultura ha declarado que quiere convertir al Emperador en un “teatro del siglo XXI”, como poco parece difícil que las condiciones de un espacio escénico destinado a la representación dramática, stricto sensu, encajen con el contenido que se pretende dar al nuevo Centro. Mejor hablar por tanto de infraestructura cultural nacional, tal y como el propio Ministro también lo ha nombrado. Además, aun suponiendo que en su catálogo musical y escénico hubiese hueco para lo teatral, las fronteras marcadas para sus actividades –todo lo vinculado a la Corona de España entre los siglos VIII y XVIII, según acotó César Antonio Molina- impiden expresiones que se escapen de esos límites y abarquen un repertorio más universal. Así pues, olvidémonos para siempre de que la ciudad de León figure en los itinerarios nacionales o regionales por los que giran las compañías teatrales, a no ser que continuemos pervirtiendo el destino con el que en su día se concibió el Auditorio, cualquier auditorio. Es decir, volvemos a quedar al margen de la red de teatros públicos, generalmente municipales, en la línea del Teatro Español en Madrid, el Calderón en Valladolid o, más cercano, el Teatro Bérgidum en Ponferrada.

      Pero no está claro tampoco que las artes escénicas a las que el Centro Nacional pretende atender, ligadas por lógica a las musicales, encuentren en el limitado Emperador su acomodo más idóneo. ¿O no recuerda nadie las dificultades que se produjeron en él tiempo atrás para la representación de ópera u otros acontecimientos de magnitud, acerca de los cuales memoria debiera guardar sin duda Teresa Berganza, llamada ahora casualmente a comulgar en este nuevo altar? Por más que el Ministro anuncie obras de restauración y acondicionamiento, las dimensiones y otros pormenores imprescindibles son los que son y valen para lo que valen, siempre y cuando queramos ser escrupulosos a la vez que ambiciosos en la programación del nuevo Centro y en su cometido. Quiere ello decir que buena parte de la oferta que en él se produzca habrá de buscar ubicación necesariamente más allá de su propia sede, lo cual nos remite una vez más al único espacio en la ciudad capaz de acoger semejantes actos, el Auditorio. Es más, cabe pensar que las obras referidas coincidirán durante varios meses, quizá años, con una actividad que anuncia su puesta en marcha a partir del próximo mes de febrero; una razón más para suponer el secuestro del Auditorio durante ese mismo periodo.

      En consecuencia, la conexión entre el Auditorio Ciudad de León y el Teatro Emperador se descubre como capital en el nuevo proyecto, lo cual exigirá una labor de coordinación fina que permita, de un lado, la interactuación entre ambos entes y que evite, de otro, su más que posible interferencia. No nos referimos sólo a ajustar calendarios o a compatibilizar recursos humanos de diferente naturaleza laboral, sino a redefinir ámbitos de actuación y a establecer pautas políticas culturales radicalmente diferentes a las habidas hasta la fecha. A modo de ejemplo y sin ir más lejos, cabe esperar que, cubierto el espectro más clásico por el uno,  rediseñe y abra el otro el suyo hacia lo moderno conforme a esa nueva realidad, y no nos encontremos con duplicidades en la oferta que serían el hazmerreír tanto del público como de los interventores de la hacienda. O, yendo más allá, alguien debería reclamar también desde los despachos del Auditorio la justa reciprocidad en el uso del Teatro, que permitiera una complementariedad a todas luces fundamental. En tal supuesto, se cubriría de paso el déficit teatral que antes hemos denunciado.

      Sin entrar en más detalles, éstas y otras cuestiones importantes solamente podrán abordarse y solucionarse si se crea un nexo formal entre el Patronato que dirija el Centro Nacional de las Artes Escénicas y de las Músicas Históricas y el Ayuntamiento de León, titular del Auditorio. No puede ser que el Ministro de Cultura se exhiba al recoger las llaves del Teatro como un moderno Mister Marshall, en tanto que el Alcalde se limita a decir que fue en ese lugar donde “se quedó encerrado en un baño por primera vez” mientras veía la película Ben-Hur. Y diremos más: ante la fértil polémica suscitada y para una mayor transparencia, el Ayuntamiento debería aprovechar el nuevo escenario cultural que se nos presenta para abrir la participación y promover la intervención ciudadana en esta materia. Ello no le restaría decisión política, sino que lo colocaría en el polo opuesto a lo que algunos llaman malintencionadamente puro teatro.

IGNACIO FERNÁNDEZ HERRERO
Ateneo Cultural “Jesús Pereda” - CCOO

(Este artículo se publicó, hace unas semanas,
como Tribuna de opinión en EL MUNDO de LEÓN)

Garzón, el juez “socialista” a quien repudian los viejos “aristócratas” del PSOE

 el juez Baltasar Garzón

En nuevatribuna.es.

SOBRE EL SUPERJUEZ Y PERSONAJE BALTASAR GARZÓN:

Pensamos que su Auto de la Memoria Histórica debería ser lectura recomendable (e incluso indispensable) en las asignaturas Historia de España y Educación para la Ciudadanía. Su episodio como cazador de venados, en cambio, nos ha parecido de lo más frívolo-chic-pijo-frik.

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (46) / Espíritu de funcionarios

February 25, 2009

 

Espíritu de funcionarios
¿Son vagos los funcionarios públicos? Está claro que la mayoría de los españoles “no funcionarios” respondería afirmativamente a esta pregunta, sin mirarse al espejo. Está tan claro que hasta el Tribunal Supremo ha dictado una sentencia absolviendo a un periodista por dirigirles a los funcionarios frases como ésta: "Sois una de las más pesadas cargas que tiene la sociedad actual. Se trabaja muy poco y muy mal. Y encima gastáis más que una niña pija en ropa de marca”.
    Vale, existen funcionarios que cumplen sus tareas sin rebuznar, sin coces y sin mala leche, con profesionalidad y honradez, pero también es cierto que sólo tenemos que mirar alrededor para constatar la evidencia. Y no sólo en este colectivo. En cualquier microcosmos laboral se puede observar cómo hay gente que trabaja “a favor”, poniendo cuidado en lo que hace, y gente que trabaja “en contra”, dedicando más tiempo, inteligencia y energías a buscar cómo escaquearse que a resolver el curro de cada día.
    Asistimos a una crisis sin precedentes de la que nadie sabe cómo salir, siguen aumentando las cifras del paro al tiempo que disminuye nuestra calidad de vida… pero también resulta que España está a la cola de la UE en productividad laboral. Los analistas lo achacan a la falta de calidad en el trabajo y a que en este país la mano de obra es muy poco cualificada, dos factores vinculados a la ausencia estructural de difusión de nuevas tecnologías. Porque la productividad se encuentra directamente relacionada con la inversión en bienes de equipo y bienes de capital. Cuanta más inversión se haga en I+D más se estará invirtiendo en mejorar la calidad del trabajo y, por tanto, la productividad. Y eso es algo que tiene mucho que ver con el sistema educativo, donde, paradójicamente, tampoco se está invirtiendo en nuevas estrategias de conocimiento o en formar en otras competencias a los educadores. El sistema educativo cada vez “funciona” peor. ¿Y no será, entre otras causas, porque gran parte de quienes tienen la importante misión de enseñar, formar y educar son precisamente… funcionarios?

(Publicada el 26 de febrero de 2009)

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (45) / Cacahuetes

February 19, 2009

 

Cacahuetes
“No le digas a mi madre que soy periodista; ella piensa que trabajo de pianista en un burdel”. La frase es muy vieja, pero no deja de reflejar irónicamente la realidad de muchos periodistas en este país. ¿Se pueden hacer periódicos sin periodistas? Parece que sí. Ahora mismo los propietarios de los medios de comunicación, empresarios en crisis al fin y al cabo, están mandando al paro, uno tras otro, a los profesionales de este hermoso oficio en peligro de extinción. El goteo es lento, pero continuo. Se calcula que en los próximos meses habrá 5.000 periodistas en la calle, uno de cada cinco (de los que están contratados, claro, porque la precariedad en este oficio es mucha).
    Sin embargo todo esto no es tan nuevo como parece. Para ilustrarlo, sirvan las declaraciones del fotógrafo gallego José Cendón, secuestrado en noviembre pasado en Somalia y liberado después de haber permanecido cautivo más de un mes. Cendón —que actualmente reside en Etiopía y trabaja para medios de comunicación británicos, franceses, estadounidenses y de otros países— afirma que, en general, la situación de los fotógrafos y periodistas en España es absolutamente “lamentable”, entre otras cosas porque los salarios son tan bajos que “se gana más trabajando de teleoperador”.
    Como muchos reporteros, Cendón comenzó su trayectoria en Madrid. Hasta que en un momento dado, harto de las escasas perspectivas profesionales, se sacó un billete de avión a Colombia y decidió buscarse la vida por allí. Desde entonces ha trabajado en distintos países de Latinoamérica, en Oriente Medio y en África, publica sus fotos en periódicos y revistas de medio mundo, y ha ganado premios como el World Press Photo o el Pictures of the Year. “Hay pocos países en los que la profesión periodística sea tan poco apreciada como en España, donde hasta en los medios más potentes se desprecia la labor de los buenos profesionales y se les pagan cacahuetes”, dice Cendón, un auténtico ‘freelance’ cuyo trabajo muestra que, a pesar de todo, aún puede ejercerse este oficio con dignidad. Eso sí, en otro país.

 (Publicado el 17 de febrero de 2009)

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (44) / Corsarios

February 12, 2009

 Teatro Corsario. Aullidos. Títeres para adultos

Corsarios
Contra viento y marea, el barco Corsario vuelve a navegar a toda vela, con su capitán, el leonés Fernando Urdiales, al timón.
    Corsario es sin duda la gran compañía de teatro de esta Comunidad. Desde 1982, sin desfallecer, ha sabido evolucionar y reinventarse, innovar y explorar, ahondar en el repertorio clásico español o dar vida a la trilogía de un novelista actual, como Luis Mateo Díez; salir a cazar snarks con Lewis Carroll o bucear en la increíble barraca de Cristóbal Colón…
    Este año los corsarios anuncian dos estrenos y una reposición a partir de dos autores clásicos: Lope de Vega y Edgar Allan Poe.
    Del primero van a llevar a las tablas ‘El caballero de Olmedo’, que se estrenará en el  Festival de Teatro Clásico de Olmedo y luego irá al prestigioso certamen de Almagro. Corsario también saldrá de gira por el mundo con esta obra, de la mano de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, para celebrar el cuarto centenario de la publicación de ‘El arte nuevo de hacer comedias’, la obra con la que Lope renovó la escena española del siglo XVII.
    Y en este 2009, en que se cumple el 200 aniversario del nacimiento de Edgar Allan Poe, la compañía va a estrenar ‘El cuervo’, basándose en la personal traducción de este texto que en 1998 realizó el gran poeta Francisco Pino. El estreno será en primavera, dentro del Festival de Teatro y Artes de Calle de Valladolid.
    Aprovechando la efeméride, los corsarios repondrán, además, otro de sus estupendos montajes de títeres para adultos: ‘La maldición de Poe’, estrenado con éxito en 1994, aunque entonces no se distribuyó lo suficiente.
    Como escribió Víctor M. Díez en el libro ‘Teatro Corsario. Veinticinco años’, “hoy que muchos buscan banderas que agitar donde no las hay, quizás estas gentes del teatro sean nuestra mejor representación. Porque el viaje no es sólo movimiento azaroso y alocado, sino radicación y profundidad”.
    Tan sólo pedir que Teatro Corsario llegue pronto a León, y que se programen sus obras más de un día para que muchos no nos quedemos sin entrada, como la última vez.
(Publicada el 12 de febrero de 2009, en EL MUNDO de LEÓN)
 

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (43) / El reto

February 4, 2009
Músico en el Puente de San Marcos. Una foto de Benicio González
El reto

El ministro Sebastián apuntó el martes que al gobierno se le está acabando la paciencia con los bancos. Ese día, un empresario amenazó con quemarse a lo bonzo si el Ayuntamiento de su ciudad no le pagaba lo que le debía. Sucedió en Cataluña, pero podría pasar en León capital. Ese empresario, como muchos otros, ha tenido que despedir a sus 20 trabajadores por no poder hacer frente a las nóminas, pagos y gastos de su empresa, mientras “su” Ayuntamiento le debe más de 400.000 euros.
    De la misma manera que los ciudadanos nos hemos endeudado hasta más allá de lo que vamos a vivir (con hipotecas, préstamos, créditos…), los ayuntamientos nos han endeudado a todos hasta el más allá del más allá.
Las avariciosas y usureras entidades de crédito tienen mucha culpa en esta crisis. Pero los políticos y los gestores públicos también.
    Nacemos con una deuda debajo del brazo, más que con un pan. Cada vez es más evidente que hay que pagar por todo, hasta por el suelo que pisamos. Cuando no pagas, te conviertes en excluido (vagabundo, transeúnte, hippy, okupa, pobre…), al que lo único que no se le puede negar es el agua y el aire que respira.
    En estos días invernales, en el Crucero, como en otros barrios, cada vez hay más paseantes ociosos, currantes en paro de toda edad y condición, dando vueltas y más vueltas a cómo afrontar las facturas del mes que viene, sin dinero y sin posibilidad conseguirlo.
    Las políticas económicas de nuestros pequeños pueblos, ayuntamientos, diputaciones, gobiernos autonómicos y gobierno central, gobiernos europeos, americanos, africanos, asiáticos y oceánicos… nos han conducido a la desesperanza y a la ruina, también a la negación de derechos humanos fundamentales.
   La conclusión: hay que cambiar el sistema, no se puede funcionar en base al endeudamiento y a los créditos. Pero… ¿qué se puede hacer? ¿reivindicar un nuevo Robin Hood? No (y aquí surge el espejismo): se trata de crear un nuevo sistema social y económico que no facilite el enriquecimiento impune de los más ricos a costa del empobrecimiento de los más pobres. Difícil reto, en el que todos estamos implicados.

(Publicada el 5 de febrero de 2009, en EL MUNDO DE LEÓN)

Graffiti

Graffiti: El fascismo se cura leyendo