EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (61) / Tócame la ocarina
June 11, 2009TÓCAME LA OCARINA
"La imaginación reina en el ciberespacio, y hay trabajo"
El dinero no dará la felicidad pero un iPhone puede cambiar tus días, tanto o más que un nuevo amor. ¿O dice alguien que no? Ayer asistí con el aparatito de un amigo a un concierto de ocarina, a nivel planetario, absolutamente increíble. Me sentí como una vagabunda azul en medio del universo interestelar, mirando el mundo desde arriba, y escuchando sonidos únicos. Sonaba una ocarina en Nueva Zelanda, y otra respondía melodiosamente desde la Patagonia, y luego otra desde Irlanda, y así por todo el globo terráqueo, a vista no ya de pájaro sino de Google Earth, que es mucho más amplia. Flipé. Y lo que me pareció aún más fantástico: el propio iPhone se convertía en ocarina (con sus agujeros virtuales, y hasta una boquilla invisible en una esquina, por la que había que soplar para que sonara) o … ¡en cualquier otro instrumento musical! con sólo bajarse la aplicación correspondiente. Además, para participar directamente en ese tipo de diálogos musicales intercontinentales, no necesitas más que registrarte. Y ya está.
El mundo cambia a pasos agigantados. Hay cosas que parecen magia pura. La red está abriendo nuevas posibilidades de trabajo, como por ejemplo desarrollar una buena aplicación de ordenador, a partir del software libre (qué maravilla: "software libre"), y conseguir que miles de personas se la quieran descargar al módico precio, por ejemplo, de 69 céntimos por descarga. La imaginación reina en el ciberespacio. Y la vida, incluso, hasta parece que está en otra parte.
Por eso me pregunto yo, mientras aprendo a tocar la ocarina: ¿qué es Europa sino un viejo continente gobernado por…? (piensen en nuestros políticos y gobernantes europeos, recuerden sus caras y sus gestos, y pongan ahora ustedes mismos los adjetivos, que a mí no me sale casi ninguno bueno).
Como decía el lunes una italiana afincada en España: "Las políticas económicas de la derecha han provocado esta crisis mundial… y sin embargo la gente sigue votando a la derecha. En estos momentos, me gustaría ser española en lugar de italiana", escupió la dama.
Total, que sigo con la ocarina (en la cabeza).
(Publicado el 11 de junio de 2009 , en EL MUNDO DE LEÓN)





