Para pensar: ‘Noticia bomba’, una columna de ENRIC GONZÁLEZ en El País del domingo

September 29, 2009
Una viñeta de Matthew Pritchett
OPINIÓN
Noticia bomba
Por ENRIC GONZÁLEZ
EL PAÍS. DOMINGO - 27-09-2009

Periodismo hay mucho. Noticias hay pocas, y son aún menos los periodistas capaces de olerlas. El olfato periodístico siempre ha sido escaso. El asunto puede parecer sencillo, porque cualquiera identifica una noticia cuando se la ponen delante, bien tallada y pulida. El problema es que la noticia, en su estado natural, no suele brillar ni huele a nada. En realidad, no es todavía una noticia. Quien sabe pillarla al vuelo y adivinar su potencial posee un talento muy raro.

Un caso ejemplar lo protagonizó hace unos años Matthew Pritchett. No hablamos de un periodista en un sentido estricto, ya que estudió cinematografía y se gana la vida haciendo dibujitos. Sus dibujitos, sin embargo, no son cualquier cosa: Pritchett es el mejor viñetista de actualidad del Reino Unido y en 2005 la revista profesional Press Gazette, asesorada por los directores de los principales periódicos del país, le incluyó entre las 40 personas que más y mejor habían influido en el periodismo británico contemporáneo.

Su viñeta aparece cada día en la portada de The Daily Telegraph y es lo primero que buscan sus lectores, que no son pocos: el Telegraph vende 850.000 ejemplares. Matthew Pritchett tiene 45 años y desde los 24 asume la responsabilidad cotidiana de proporcionar al lector una noticia con una sonrisa. Trabaja como un condenado: no hace una sola viñeta, sino 20, y luego elige. En una ocasión rompió más de 50 dibujos hasta conseguir que un perro tuviera la expresión facial adecuada.

Pocos meses antes de ser incluido entre los 40 grandes del periodismo, Pritchett recibió una llamada matutina. Era Kimberly Quinn, máxima responsable de la revista conservadora The Spectator, en la que colaboraba ocasionalmente. "Quinn me dijo que estaba leyéndole la prensa al ministro del Interior, David Blunkett [el ministro era ciego], y que ambos se habían tronchado de risa con mi viñeta". Su dibujito, aquel día, se refería al plan del propio Blunkett de introducir en el Reino Unido el carné de identidad. Se veía a dos perros mostrándose el carné. Uno de ellos decía: "Esto es mucho mejor que olernos mutuamente el culo".

El viñetista se sintió muy halagado por los elogios. Tanto, que no se preguntó qué hacía la jefa del conservador The Spectator leyendo la prensa con uno de los más influyentes ministros de Tony Blair, antes de las 8 de la mañana. "Era obvio, estaban en la cama leyendo la prensa como un matrimonio cualquiera", contó Matthew Pritchett, "pero no deduje nada".

Fueron otros periódicos los que, semanas después, averiguaron que el ministro laborista y la editora conservadora (ambos casados) mantenían un romance, y que uno de los hijos de Quinn con su marido, editor de la revista Vogue, era en realidad de Blunkett. Cuando esto salió a la luz, Blunkett y Quinn se pelearon, y ella reveló que el ministro había concedido un permiso de residencia a su niñera saltándose los trámites reglamentarios. El ministro la demandó para obtener el derecho a visitar regularmente a su hijo. La bronca fue tan grande y los insultos, tan públicos y tan sonoros, que ambos se vieron obligados a dimitir, en el ministerio y en The Spectator. Después de aquel escándalo, el declive de Tony Blair se hizo imparable.

En plena tormenta informativa, Matthew se acercó al redactor jefe y le habló sobre aquella llamada tempranera. "¿Quizá debería haberos comentado algo?". El redactor jefe contuvo la furia y optó por la flema: "Sí, probablemente deberías habernos comentado algo". Es lo que pasa con las noticias. Es difícil olerlas, y más a las ocho de la mañana.

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (76) / ‘Locales para los adolescentes’

September 23, 2009
CCAN
LOCALES PARA LOS ADOLESCENTES

"No bares ni cines. Sitios donde no haya que pagar"

LA ADOLESCENCIA es una etapa difícil, de aprendizaje e incertidumbre, de inconformismo y rechazo a determinados valores impuestos… Es la edad en que uno busca la música que le gusta. Y la encuentra o no. Como recuerda Belén Gopegui, es también el momento de la vida en que mejor se leen novelas, "pues todavía no sabes cómo está hecho el mundo y quieres descubrirlo".

‘Deseo de ser punk’ es la última novela de Gopegui. En ella traza el retrato psicológico de una adolescente, Martina, que como todos (adolescentes o no) busca su lugar en el mundo. Que tantea salidas y no se conforma con pensar que no las hay. Su única reivindicación es esta: locales autogestionados para adolescentes. Así lo expresa Martina en la novela: "No bares ni cines. Sitios donde no haya que pagar. Locales nuestros, como se supone que tienen los pijos que viven en casas con garajes de sobra. O como los que se okupan pero sin que nadie te eche después de un año. Locales donde podamos juntarnos cuando nos parece que todo es peor que lo peor y que lo único que esperan de nosotros los adultos es que llegue un día en que empecemos a vender y comprar todo. Como si no importara que alguien se rompa, porque se supone que habrá más. Cuando alguien se rompe, hay que arreglarlo, ¿vale? Hay que dejar todo y ponerse a arreglarlo. Pero, para eso, necesitamos sitios".

En León, el único sitio que cumplió de alguna vaga manera esa función durante años ha sido la buhardilla del CCAN, un lugar de encuentro importante para muchos, donde se realizaban conciertos, recitales, conferencias, fiestas, performances y otras actividades. Un sitio donde, sobre todo, se podía "estar". Hace mucho que no voy por allí y supongo que habrá cambiado, como hemos cambiado los que fuimos adolescentes en la Transición. Pero lo de los locales autogestionados, sin horarios de apertura y cierre, es una vieja y justa reivindicación juvenil y no debería ser una utopía. "Desde los quince a los veinte, luego nos vamos y que vengan otros", dice Martina.

CCAN
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EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (75) / ‘Cosas de… hombres’

September 18, 2009

COSAS DE… HOMBRES

Se puede ser incendiario sin quemar el monte 

¿ALGUNA VEZ se ha detenido a una mujer pirómana o incendiaria? Quizá sí, siempre hay excepciones. Pero a lo que se ve, lo de quemar el monte y practicar el terrorismo medioambiental es ‘cosa de hombres’ (sólo de unos pocos, menos mal, aunque cada uno de ellos valga por todo un ejército de Atila). Como lo de beber Soberano y escupir en el suelo, vaya, pero con el agravante de la irresponsabilidad y la saña y el daño y hasta la mala baba.

A los incendiarios, que suelen ser gañanes y muy canallas, habría que ponerles a currar con las brigadas anti-incendios en primera línea, para que sepan lo que es jugarse la vida al intentar apagar los fuegos, para que conozcan de cerca lo que cuesta luchar contra las barbaridades y desastres cometidos por desaprensivos de su misma calaña…

Hay cosas que parece que son sólo ‘cosas de hombres’. Algunas tienen que ver con la brutalidad y la crueldad de individuos absolutamente inhumanos. Otras las vemos como normales, desde hace siglos. Por ejemplo: identificar la valentía con el tamaño (metafórico) de los testículos a la hora de plantarse delante de un toro, o asociar la hombría al hecho de tenerlos ‘bien puestos’.

Muchas de esas ‘cosas de hombres’ están más o menos relacionadas con actitudes machistas, relacionadas a su vez con una larga lista de actitudes prepotentes y violentas que en nada benefician la buena marcha del mundo en general y de la humanidad en particular. El machismo es explotado incluso por algunos líderes políticos del mundo avanzado –machistas en su mayoría, piensen por ejemplo en Berlusconi, ese representante del «país de Casanova»–, que hacen alarde de demostraciones de fuerza con discursos incendiarios. Y es que también se puede ser incendiario sin necesidad de quemar el monte, claro que sí. Dice uno de los personajes de ‘Sidecar’, el estupendo libro de relatos del no menos estupendo autor gallego Alberto Lema, que «los paraísos machistas hace años que pasaron a ser paraísos perdidos».  Pero no deja de ser una utopía… 
(Publicada el 17 de septiembre de 2009 en EL MUNDO DE LEÓN)

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (74) / ‘Líricas’

September 9, 2009

 Susana Barragués

LÍRICAS

 ¿Cómo se detecta a un auténtico poeta?

 EXISTEN grandísimos poetas, poetas excelsos, poetas mediocres, menores, impostores, jetas, ganapremios, poetas trepas… Pero, con independencia del escalafón, a un auténtico poeta se le detecta porque sus textos son capaces de generar sensaciones, pensamiento o emoción en otros individuos.
     ¿Orates, raperos, rapsodas, café-teatreros, performers…? Los poetas de hoy ya no son tan graves como los de antes. Los de ahora tienen otro punto, siempre en los límites de algo. Además, ya no son preferentemente del género masculino. Por eso voy a dar unos cuantos nombres de poetas leonesas, tan interesantes o más que sus renombrados colegas varones, para compensar.
     Entre las más jóvenes está Sandra Alonso ("quien ama el cine ama la vida"), con una poesía que afila sus cuchillos en las neuronas del lector. Silvia Zayas vuelca su búsqueda más que en textos en acciones, performances, teatro y vídeo experimental… inmersa en un proyecto artístico de investigación sobre el dolor. Susana Barragués acaba de cruzar el charco, hacia Nueva York. Le han dado una beca de dos años para realizar allí un ‘master’ mítico de escritura creativa, y su proyecto es escribir tres libros distintos y volver con otro más de entrevistas con poetas norteamericanas que le parezcan interesantes para una antología.
    Pilar Blanco vive en Levante y hasta escribe en gallego, un lujo. Y no podemos olvidar a Ana Isabel Conejo, Raquel Lanseros, Silvia D. Chica, Amelia Gamoneda o Ruth Toledano… como también hay que citar a Margarita Merino, Marifé Santiago Bolaños, la escultora Castorina o Carmen Busmayor, cada una en su salsa.
    Hay poetas secretas, como la compositora Isabel Urueña, quien, por cierto, ha pasado unos años en Cuba y ha publicado una estupenda guía sobre la isla caribeña en Everest, eso sí, con seudónimo. Y casi secreta sigue siendo Marta-Ester Villa López, que en 1988 publicó un magnífico libro sin bordes ni esquinas, ‘Mes lunar’.
     De todas ellas pueden encontrar versos y acciones en la red. Pero sin duda que hay más…

  (Publicado el 10 de septiembre en EL MUNDO DE LEÓN)

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (73) / ‘En otra dimensión’

September 2, 2009

 

EN OTRA DIMENSIÓN

 "Ayer, mañana, pasado mañana… ¿y hoy?

Hoy es ayer y mañana es pasado mañana. ¿Dónde estás cuando te ocurre esto? En la redacción de un periódico. Un extraño lugar donde el presente se convierte en pasado y el futuro se adelanta en el tiempo, como si tuviera prisa por acontecer.

En más de veinte años de oficio se acumulan las anécdotas, los silencios, los indemostrables, las sospechas, el conocimiento de las cosas basado en su devenir.

Hace más de una década, recuerdo una rueda de prensa en el despacho de un grupo político municipal. Cuando llegó el jefe del partido, se quitó la gabardina y la tiró sobre el apoyabrazos del sofá en el que yo estaba sentada. Observé cómo caía un paquete del bolsillo del gabán, cerca de mi pie, casi debajo del sofá, y lo arrastré hacia mí con el zapato. Nadie pareció percatarse. Era un hermoso fajo de billetes, atado con dos gomas formando una cruz. Lo cogí, y al terminar la rueda de prensa se lo entregué a su ‘propietario’, discretamente. "Se cayó esto de la gabardina", le dije, mientras él me miraba con ojos atónitos. Agarró el fajo y ni me dio las gracias, como abucharado. Y me fui con viento fresco. Pero al salir de aquel despacho, pensé: "Vaya, vaya. Si me lo guardo seguro que nadie me lo reclama".

Claro que bajo ningún concepto me hubiera quedado con aquella billetada. Otra cosa hubiera sido encontrarla en cualquier lugar público, abandonada a su suerte. En ese caso ¿qué entiende uno por "suerte"? (allá cada cual con su ‘conciencia’). Pero aquello me dejó un tanto estupefacta. Cuando se lo comenté a un amigo, especuló: "Podría ser una comisión, el pago de un favor, el diezmo a cambio de cualquier licencia…". Podría ser… o no.

Sucedió como lo cuento, pero visto lo visto, y observando la dinámica continuista y cómplice del discurrir político, creo que hoy es más que nunca ayer y mañana es pasado mañana. El presente es un espejismo. Y el periodismo (esa profesión que consiste en contar historias, en contarle a la gente lo que le pasa a la gente, y en servir de control al poder político) hace tiempo que navega en tiempo muerto.

  (Publicado el 3 de septiembre de 2009 en EL MUNDO DE LEÓN)