EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (84) / ‘Supervivientes’
November 20, 2009 
SUPERVIVIENTES
"Sobrevivieron los peores", afirma Primo Levi
MUCHOS años después de haber resistido el tiempo que pasó encerrado en el campo de exterminio de Auschwitz, el escritor antifascista italiano Primo Levi se suicidó. Todavía hoy, su testimonio sobre el holocausto pone los pelos de punta: "Sobrevivieron los peores", afirma Levi. Los mejores, los que tejieron redes de resistencia, los políticos, los solidarios… o estaban muertos, traicionados por los que luego fueron liberados, o habían sido descubiertos y ahorcados o gaseados por las SS.
El análisis que realiza Levi en el último libro que escribió, ‘Los hundidos y los salvados’ (1986), es muy duro. Pero su lección va más allá del abominable periodo histórico que le tocó sufrir como a tantos otros.
Cuando las cosas se ponen feas para una parte importante de la población (guerras, dictaduras, fascismos, fundamentalismos, periodos de escasez, crisis económicas, desastres naturales…), es decir, cuando prácticamente todos salimos perdiendo, siempre hay algunos pocos que salen ganando. ¿Quiénes? Los que se aprovechan de la desgracia y el sufrimiento ajenos para obtener beneficio: contrabandistas, traficantes, esclavistas, usureros, traidores, piratas, asesinos, funcionarios y políticos corruptos….
Escucho a un economista, en la radio, hablando del efecto dominó del cierre de empresas: "Únicamente sobrevivirán las que sepan aguantar".
No hay consuelo. Supongo que cada uno de nosotros tiene cerca, si es que aún no lo ha vivido en su propia piel, a más de un ser querido en paro, o arruinado, o que ha tirado la toalla… después de haber dedicado toda su vida a trabajar o a sacar adelante a los suyos.
Lo peor es que, en esta crisis económica, todos estamos pagando por la ambición y la avaricia sin límites de un grupo de personajes (banqueros, empresarios, políticos) sin escrúpulos. Por eso me molesta tanto escuchar a algunos miembros del partido de la oposición. Y por eso me quedo con la respuesta de Valle-Inclán a una de las grandes preguntas:
"—¿Y usted por qué es revolucionario?
—Por decoro, querida Marquesa".
(Publicada el 19 de noviembre de 2009 en EL MUNDO DE LEÓN)














Fue el ecologista Ramiro Pinto quien, para sorpresa de la corporación, se levantó y comenzó una de las revueltas ciudadanas más curiosas y ‘culturales’ que se recuerdan: "Esto es una ‘intifada poética’ contra la mentira del alcalde sobre la privatización del agua". Los rostros de los políticos sí que eran un poema. "No vamos a tirarle un zapato por indigno —prosiguió con toda la capacidad de sus pulmones—, sino que como dijo el poeta libanés Adonis: a los políticos que no tienen palabra hay que decírselo de forma poética".







